La tensión que resuelve
La mayoría de las organizaciones dice querer decisiones más rápidas, pero en realidad quiere menos incomodidad: movimiento sin exposición, ajuste sin retrabajo. La dificultad real es que la demora reduce las opciones hasta que las circunstancias deciden por defecto, mientras que actuar antes de tiempo fragmenta la coordinación cuando las personas improvisan unas contra otras.